Capacidad
de Amar
El desarrollo de la capacidad de amar se refleja
en el hecho de que el individuo se va reconociendo
cada vez más en los restantes seres de la creación
y alcanzando un nivel espiritual, un nivel más
elevado de armonía. Gracias a ello, se siente
más contento consigo mismo y con el mundo,
desarrolla una confianza primordial y entabla relaciones
más adecuadas.
Conciencia
El
crecimiento de la conciencia se manifiesta en el aumento
de la sensibilidad, en la actitud comprensiva hacia
otras formas de vida, y en la paciencia y la entrega
a cualquier proyecto constructivo que beneficie a
la colectividad. También se ve muy favorecida
la comprensión intuitiva de las relaciones
transpersonales.
Responsabilidad
respecto de los propios actos
Se
potencia la disposición a asumir la responsabilidad
de todo aquello que nos sucede en la vida, esto es,
admitir que cada cual es el causante conciente o inconsciente,
de sus propias circunstancias vitales, y que puede
controlarlas. Este incremento de la responsabilidad
se refleja en que se acrecienta la confianza en uno
mismo y en los propios recursos. Se manifiesta con
mayor claridad el talento que, en estado latente,
posee cada individuo, y se le abre la posibilidad
de contribuir al bienestar de todos. Se acrecienta
el Autoconocimiento. Desarrollar la auto-responsabilidad
es requisito imprescindible para comprometerse o para
dejar de hacerlo.